
Acaba de cumplirse el 25 aniversario del estreno de la película de
Francis Ford Coppola Rebeldes, basada en la novela del mismo título de
Susan E.
Hinton. La película, todo un clásico del cine juvenil, como la novela en que se base, un verdadero clásico de la literatura para jóvenes, dio a conocer a un puñado de actores que luego se han convertido en verdaderas estrellas (bueno no todos, pero sí la mayoría). Me refiero a
Tom Cruise,
Rob Lowe,
Patrick Swayze,
Matt Dillon, Emilio
Estevez,
Ralph Macchio y C.
Thomas Howell, además de
Diane Lane, que hace un
papelito. Son el conocido "
Brat Pack", el hatajo de mocosos, como los denominó un periodista en clara referencia al "
Rat Pack" de
Sinatra y compañía.
La película , como el libro, está narrada desde el punto de vista de
Ponyboy Curtis, un adolescente huérfano que vive con sus dos hermanos y pertenece, como ellos y todos sus amigos, a una banda, "los grasientos". Cuando una noche, como resultado de una pelea, un miembro de una banda rival muere acuchillado,
Ponyboy y su amigo
Johnny deciden huir.
La historia que cuenta Rebeldes habla de muchas cosas, pero sobre todo habla de amistad y de
familia. La relación entre los hermanos es una de las partes más emotiva de la historia, pero también la relación que estos tienen con sus amigos.
Hay dos versiones de la película, la que se estrenó en 1983 y otra de 2005, en la que
Coppola añadió 22 minutos de
metraje adicional y nueva música, y que es más cercana al libro que la que se estrenó en cines.
El origen de esta película es curioso. No entraba en los planes de
Coppola hacer una película como esta. Lo que cambió su opinión fue un grupo de estudiantes de un instituto americano, grandes
fans de
El Padrino y del libro de
Susan E.
Hinton, que le enviaron la novela y le pidieron que hiciera la película. Cuando leyó el libro le conmovió tanto que no sólo hizo esta película, sino que adaptó otra novela de
Susan E.
Hinton,
La Ley de la Calle, de nuevo con
Diane Lane y
Matt Dillon.
La novela de
Susan E.
Hinton ha sido siempre una de mis favoritas, y ni recuerdo las veces que la leí cuando iba al colegio y al instituto, siempre con el mismo final, ríos de lágrimas corriendo por mis mejillas. La película es también maravillosa, aunque no alcanza la perfección del libro. Pero resulta igualmente emocionante y sus actores están magníficos, especialmente
Patrick Swayze y
Matt Dillon.