Sin comentarios.Y dentro de poco, el remake de V se estrena en la ABC. Aquí os dejo el trailer en inglés:




Cukor contaba con gran cantidad de amigos entre los actores, directores y técnicos, y solía celebrar en su casa grandes fiestas. Entre los asistentes habituales a sus famosas fiestas estaban Katharine Hepburn y Spencer Tracy, Joan Crawford y Douglas Fairbanks, Jr. , Lauren Bacall y Humphrey Bogart, Claudette Colbert, Marlene Dietrich, Laurence Olivier y Vivien Leigh, Richard Cromwell, Judy Garland, Gene Tierney, Noël Coward, Cole Porter, James Whale, la diseñadora de vestuario Edith Head, y Norma Shearer, especialmente tras la muerte de su primer marido, Irving Thalberg. Escritores como Sinclair Lewis, Theodore Dreiser, Aldous Huxley, Ferenc Molnár, y asu intimo amigo Somerset Maugham también acudían. De hecho, Cukor era amigo de sus amigos y fue fiel a los técnicos que intervenían en sus películas. Responsables de sonido, decoradores, directores artísticos, incluso maquilladores o responsables de vestuario solían repetir con Cukor. Por ejemplo, realizó siete películas con la pareja de guinistas Garson Kanin y Ruth Gordon, entre ellas La Costilla de Adán o Nacida Ayer.
Si tuviera que elegir entre sus películas mi favorita, sería un empate entre Vivir para gozar (1938) e Historias de Filadelfia (1940), protagonizadas ambas por Katherine Hepburn y Cary Grant, dos comedias románticas deliciosas. También adoro Mujeres (1939), Nacida Ayer (1950), Una rubia fenómeno (1954), Las Girls (1957) y La Costilla de Adán (1949), todas ellas divertidisimas.


uyendo del enrarecido ambiente político de su país. Es en Berlín donde aprende los rudimentos del arte fotográfico, aunque su verdadero sueño era ser periodista. De origen judío, abandona Berlín cuando Hitler accede al poder y se instala en París donde conocerá a Gerda Taro, cuyo nombre real era Gerta Pohorylle, hija de judíos polacos.
Sus fotos más famosas son las que realizó durante la Segunda Guerra Mundial, es especial las del Desembarco en Normandía. Capa desembarcó en Omaha Beach con la segunda oleada del ejército americano y tomó 106 fotos durante las primeras horas del desembarco. Sin embargo, el técnico encargado de revelarlas cometió un error y sólo 8 de esas fotos pudieron ser recuperadas.
Amelia saltó a la fama cuando, el 17 y 18 de junio de 1928, se convirtió en la primera mujer en realizar como pasajera la travesía del Atlántico, en un avión comandado por los pilotos Stultz y Gordon que recorrió los 3.200 kilómetros que distan entre Terranova y Gales. Ese mismo año realizó varios vuelos en solitario a través de Estados Unidos. En 1931 contrajo matrimonio con el afamado editor y explorador George Palmer Putnam, pero decidió conservar su apellido de soltera.
Entre el 20 y el 21 de mayo de 1932 realizó en solitario la travesía del Atlántico. Fue la primera mujer en completar sin acompañantes este peligroso viaje, proeza que no había vuelto a producirse desde el histórico vuelo de Charles A. Lindbergh en 1927. Earhart estableció entonces una nueva marca de velocidad, al alcanzar Irlanda en apenas trece horas y cincuenta minutos. Por ello, fue galardonada por el Congreso de Estados Unidos con la Cruz Distinguida de Vuelo, la primera otorgada a una mujer. En los meses siguientes realizó diversos vuelos de costa a costa de Estados Unidos. Su celebridad le permitió promover el uso comercial de la aviación y defender, desde una postura feminista, la incorporación de las mujeres a este nuevo campo profesional.
En enero de 1935 llevó a cabo en solitario la travesía entre Honolulú (Hawaii) y Oakland (California), recorriendo una distancia superior a la existente entre Estados Unidos y Europa. Fue el primer piloto en completar con éxito este viaje sobre aguas del Pacífico, ya que los anteriores intentos habían concluido en desastre. A fines de ese mismo año estableció un nuevo récord de velocidad, volando sin escalas entre Ciudad de México y Nueva York en algo más de catorce horas.
En 1937 anunció que intentaría dar la vuelta al mundo utilizando una ruta distinta a la habitual en estas travesías. Hasta ese momento, los viajes en avión alrededor del mundo se habían desarrollado en etapas cortas a través de los cielos del hemisferio norte. Earhart intentaría, junto a su copiloto y navegante, el capitán estadounidense Frederick J. Noonan, circunvolar el globo siguiendo la línea del ecuador, en un bimotor Lockheed Electra. Iniciaron el viaje el 1 de junio de 1937, volando desde Miami (Florida) hasta Sudamérica; de allí a África y posteriormente a las Indias Orientales. Tras haber completado 33.000 kilómetros en treinta días, más de los dos tercios de la travesía, su avión desapareció en medio de un temporal el 2 de julio, cuando realizaban la penúltima etapa del viaje, que habría de llevarles desde Lae (Nueva Guinea) a la isla Howland, junto a Australia. El presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt autorizó la búsqueda de Earhart y Noonan con 9 barcos y 66 aviones, una operación de un costo de 4 millones de dólares. Alrededor del 18 de julio el rastreo fue abandonado en el área de Howland. George Putnam buscó más ayuda para continuar, pero las esperanzas de encontrarlos fueron ya inexistentes. Un faro fue construido en 1938 en la isla Howland en su honor.
La desaparición de Amelia Earhart y de su experto copiloto fue motivo de numerosas y a menudo fantásticas especulaciones, pero aun hoy se desconocen las circunstancias del accidente y el lugar exacto donde éste se produjo, aunque se calcula que pudo ocurrir en un punto a 4113 kilómetros de la isla Howland.
Amelia Earhart fue una pionera de la aviación y uno de las mejores pilotos de todos los tiempos, tantos hombres como mujeres. Y por su osadía, su talento y sus ganas de superase ha sido siempre uno de mis personajes históricos más admirados.
Para finalizar este post, aquí os dejo el trailer en inglés de Amelia. Esperemos que la película haga honor a esta gran mujer.
En el día de ayer el mundo del espectáculo perdió no uno sino dos de sus iconos, Farrah Fawcett, uno de los Ángeles de Charlie, y Michael Jackson, el rey del pop. Ella fue uno de los grandes iconos de la televisión en los setenta, una gran belleza, con el peinado más copiado de la historia de la tele. El fue la gran estrella musical de los ochenta y noventa, y su disco Thriller sigue siendo el más vendido de la historia. Dos estrellas que nos han dejado el mismo día, aunque en condiciones muy distintas.